Lo intentamos.
Damián habló completamente en serio y, con una mano firme en la cintura de Emma, la guio de regreso a su asiento como si con ese gesto estuviera marcando un límite invisible entre ellos y Caleb.
Emma le sostuvo la mirada a Caleb apenas un segundo más antes de apartarla con desprecio. Luego recibió a Emmanuel cuando Damián se lo devolvió y lo sentó de nuevo a su lado, tal como habían estado al inicio, como si pudieran recomponer, aunque fuera un poco, el momento que es