Actúa natural.
La paz del lugar se rompió de golpe.
Fue como si toda la calma que Emma había sentido apenas unos segundos antes se hubiera evaporado de una sola vez, reemplazada por una oleada brutal de rabia, rechazo y una tensión tan áspera que le dejó el cuerpo rígido.
Le costaba creer lo que estaba viendo.
¿De verdad ni siquiera allí podían escapar de la realidad?
Unas cuantas mesas más allá, lo