Lorena se sintió aliviada al ver la nota.
—Juan, ¿estará seguro, verdad?
Juan apretó los labios y respondió, tratando de ocultar su inquietud:
—Habrá gente protegiéndolo. No te preocupes.
Obtener esa tarjeta había sido complicado. Había comenzado con una sospecha y poco a poco había contactado a las personas adecuadas hasta llegar a una figura importante en el ejército, que le confirmó la información. Tal como pensaba, Miguel no iba a caer fácilmente. Conseguir esa tarjeta le había llevado casi