Omar siguió naturalmente a Urso.
Con Elena en la cabeza, no pudo evitar preguntarle: —¿Crees que me gusta una chica si pienso que es decente, amable, atrevida, fría por fuera y caliente por dentro?
Urso pensó al instante en Lorena mientras se centraba en estas virtudes.
Miró a Omar con desconfianza, con ojos de distanciamiento y frialdad.
—No, son solo condiciones objetivas, esas condiciones que tú crees que son las virtudes que instintivamente le impones a esta mujer, no la conoces, pero eso es