A Sara le recorrió un ligero escalofrío y se tapó la cara con los ojos enrojecidos.
Flavia dijo con dureza: —¿Para qué te tengo a ti? ¿Has conseguido los planes de Urso?
Sara negó con la cabeza.
—El hermano mayor no dejará entrar a nadie en su despacho, tiene instaladas cámaras y sabrá al instante quien entra ahí, excepto Lorena.
Así que Flavia se llevó a Lorena de su despacho por la tarde, y Urso se enteró antes.
Los ojos de Flavia se hundieron mientras apretaba los dientes y la miraba.
—La fam