Juan dijo en voz baja: —¡No me he recuperado del todo!
—Quiero que cuides de mí cuando vaya al programa, estoy enfermo y no aguanto la emoción. —la miró.
Lorena se sentó y no pudo evitar levantarse.
—¿Tan frágil eres? ¿Te has hecho daño en la pierna y sigues irritada por dentro?
Los ojos tranquilos de Juan contenían un atisbo de tristeza.
—Bueno, si estoy irritado tardo en recuperarme. Me hice daño para protegerte. Temo que digas tonterías cuando llegues al programa y me hagas daño.
Lorena le mi