Lorena se plantó delante de todos, un poco avergonzada por dentro y con muchas ganas de marcharse enseguida.
Emma sonrió mientras se arreglaba el pelo desordenado y le preguntó a Lorena: —¿Has venido a verme especialmente?
Lorena sonrió torpemente y dijo: —En realidad, he venido a ver a Eulogio.
Señaló a Eulogio, que estaba a su lado.
Lorena preguntó: —¿Por qué la peleaste?
Cuando Emma oyó eso, resopló y dijo: —Lorena, ¿sabes?
—Yolanda está hablando mal de mí a mis espaldas, diciendo que me apoy