—Sí, el señor López no está disponible, ni por la tarde ni mañana, lo siento.
Juan se acercó, disimulando cansancio y agotamiento, —¿Quién es?
Rafael colgó el teléfono e hizo una pausa, impotente, —Es Javier, el ayudante de la señorita Suárez, quiere invitarte a cenar. Has dicho antes que este proyecto va según lo previsto, así que...
Juan le miró con una mueca: —¿El ayudante de Lorena?
—Sí.
La señorita Suárez había pedido a Juan hablar de negocios, no de asuntos personales.
Juan siempre m