Bruna se despertó con la cálida luz del sol dentro de la habitación. Sintió el pesado brazo de Alex sobre su cuerpo. Cada vez que me despertaba a su lado, se sentía como un sueño. Pasó el tiempo y ella todavía pensaba que él era el hombre más perfecto del mundo cuando lo miraba. Todavía tenía la forma irónica ya veces dura, pero ella entendía cada vez más sus actitudes porque lograba empatizar en esa situación. No estar apegado a la vida y tratar de acabar con ella es horrible, especialmente cu