- Creo que tengo que volver. – dijo Bruna, levantándose. – La tía Dani podría estar preocupada.
Él la siguió por la playa. En el camino hablaron de varios asuntos sin importancia. Su compañía era agradable y Bruna se preguntó por qué estaba allí. Algo que le estaba ocultando y no tenía sentido preguntar. Solo diría cuando quisiera y si quisiera. Así que no le quedaba nada por hacer más que esperar... Para la próxima reunión, para la próxima conversación, esperando que fuera pronto.
Cuando llegó