Solo mío

Donatello la dejó en la oficina y salió rápidamente de ahí, si seguían discutiendo no llegarían a ningún lado, se dirigió a una cafetería cercana, se sentó y pidió una bebida mientras intentaba calmarse, y de verdad que intentaba hacerlo, pero estaba demasiado molesto, intentaba no recordar como Karoline le sonreía a ese hombre, si tan solo sonriera una sola vez así para él.

Después fue por su auto, había recordado que tenía un sonido extraño desde esa mañana y tenía que llevarlo al taller mecá
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