Ella empezó a temblar de nuevo, él se acercó a abrazarla, quería compartir de su calor con ella, sabía que si no lograba darle calor, corría el riesgo de una hipotermia, y en esas condiciones tan adversas en las que se encontraban, sería muy difícil que pudiera salvarla.
Permanecieron abrazados, dándose calor uno al otro, no tenían idea de cuánto tiempo había pasado desde que estaban en la cueva, el tiempo se les había vuelto eterno,Donatello sentía en su corazón que quizá esa sería la última o