Los tres se miraban unos a otros, Maximilian solo esperaba una respuesta de ellos, cualquiera que fuera, aunque fuera para él reírse un poco, mientras, Timothy y Micaela estaban asustados, y no porque estuvieran pensando que podían ir a la cárcel, no, su pensamiento era que perderían el dinero que le estaban sacando al CEO.
—La verdad es, que no entiendo de que hablas, Maximilian, nuestra hija llegó de Italia días antes de casarse contigo, ahora se encuentra en tu casa, ¿por qué crees que te en