Maximilian apretó la mandíbula, no podía sentir lástima por ella, le mintió muy bien, supo engañarlo para lograr su objetivo, su motivación fue el dinero. No podía darle lo que ella pedía, él creía que ella podía llamar a Timothy y decirle que ya se había descubierto la verdad; él preferiría que se enteraran a su modo, en el momento que él lo decidiera, la maldad no podía ganar de nuevo.
—Puedes llamar para saber de tu madre, cuando mi madre o yo, estemos presente —respondió Maximilian.
A Dani