Capítulo 26

Micaela siguió quejándose de su marido, y Berenice solo hacia uno que otro comentario para darle la razón, la verdad era que no le importaba mucho lo que su madre le decía, pero si con eso conseguía regresar a su casa, no le quedaba de otra más que hacerle creer que la comprendía. De pronto escuchó que se habría una puerta y se cerraba de golpe.

—Mamá, sé que lograrás encontrar una solución para convencer a mi padre, eres muy astuta. Te llamo más tarde, te quiero. —dijo Berenice y colgó el tel
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP