Mundo de ficçãoIniciar sessãoTomó aire y continuó, con un tono cada vez más afilado. «Adelante. Llena tu cabeza con todas las peores ideas sobre mí. Que provoco tu ira a propósito. Que me dedico a ver a otros hombres. Que dejo que me toquen sin más. Que no me importa mi marido, tan ocupado trabajando por el éxito de su familia.»
Dejó escapar una risa breve, amarga. «O quizá… que soy una mujer fácil que cualquier hombre p







