Mundo ficciónIniciar sesiónDoña ya no podía hacer nada más. La decisión de Valentina se mantenía firme, inquebrantable ante cualquier súplica, incluso ante su deseo de que no abandonara aquella gran casa. Observaba con atención cada objeto que salía de aquella habitación, no por desconfianza ni porque quisiera impedírselo. Incluso si Valentina decidía vaciar por completo la casa, Doña no se lo prohibiría. Pero precisamente eso er







