Angela no pudo contenerse al ver a su amiga y olvidó todo lo acontecido con la rubia y las otras dos mujeres que la molestaban para gritar de emoción y así correr a los brazos de su amiga.
Las dos se abrazaron con mucha fuerza, como si no se hubiesen visto en mucho tiempo. A los pocos segundos, los hermanos de Mary, Carlos y Roberto hicieron su aparición acompañados de sus esposas que también acababan de arribar a la mansión de Danilo.
Entre risas y abrazos emotivos, la gran estructura se llenó