Fue justo ese momento en el que, como si se trataran de aves de rapiña sobre su objetivo, Lourdes y Jenny se dieron luz verde con la mirada para aprovechar un acercamiento con la rubia que ansiaban conocer más de cerca.
Ambas pasaron por donde estaba Lara y comenzaron a lanzarle miradas altivas acompañadas de sonrisas maliciosamente falsas.
—Vaya, vaya, mira a quién tenemos por aquí —comenzó a sisear Lourdes hacia Jenny, con mucha ironía—. Pero si es una hermosa princesa con su rosa… Dime, ¿qui