La empresa Trattoria estaba cubierta por una espesa capa de penumbras, las que resguardaba mucho antes y las del hecho ocurrido hacía tan solo una hora.
Danilo y Mary no tenían tiempo que perder, el reloj avanzaba en su contra mientras llevaban a cabo el plan que el joven había elaborado en una medida desesperada por llegar al enemigo sin correr más peligro del que ya lo hacían.
En el despacho de presidencia y mientras estaban custodiados por los fieles sirvientes guardaespaldas, la pareja de a