Mundo ficciónIniciar sesiónNi Tere ni Hugo me dejan volver a la cocina. Parece que tenga una enfermedad super grave y no un mareillo tonto que por cierto, ya se me ha pasado por completo.
Todo tiene una pinta exquisita. Cenamos entre risas y charloteo. Tere se dedica a contar anécdotas de Hugo de cuando era pequeño que siento decirlo, son algo embarazosas.
-Todavía recuerdo cuando te pillaste la colita con la cremallera... como gritabas- se ríe a carcajadas sujetándose la tripa.
Es tan expresiva







