Las nubes empezaban a arremolinarse a medida que el sol se escondía, se distingan relámpagos tenues y lejanos, pasaban de las diez de la noche, nos encontrábamos Erick, Carlos y yo en la mesa que estaba enfrente de las oficinas, habíamos terminado presupuestos, contratos, algunos diseños, ahora restaba la reunión de mañana, si Erick no hubiera llegado el día de hoy no habríamos avanzado tan rápido como lo hicimos, aunque eso jamás lo admitiría Carlos.
Habíamos cambiado el nombre del taller y com