La fresca mañana nos daba los buenos días, el sol se asomaba por entre en medio del bosque, como intentando quitar toda la oscuridad que había en él. El cielo se teñía de amarillo, naranja y rosa brindando una vista magnífica, como la más perfecta obra de arte.
Viajábamos en el auto con papá, manejaba en silencio, ayer después de que nos encontró en la sala nos dio una tremenda reprimenda, llevo a Carlos a su despacho donde solo estuvieron unos cinco minutos, después de eso salió, tomo comida y