Carlos
Tome la mano de mi esposa y caminamos a donde sería la fiesta, ya todo estaba acomodado, perfecto, un pasillo lleno de luces y un arco de flores nos guiaba allí, el terreno pegado al bosque. Mire a Elisa, se miraba totalmente hermosa en ese vestido, por fin era mi esposa, lo que había anhelado por tanto tiempo.
Al entrar las mesas estaban acomodadas en círculo dejando un espacio en el centro donde daríamos nuestro primer baile como esposos, la cara de Elisa era de sorpresa todo allí era