—Sé que estoy haciendo lo correcto —dijo Laurent. Aun así, dudó por un segundo cuando salieron del ascensor en el hotel donde se hospedaba Lorraine—. No importa lo que pase, no pienso echarme atrás —agarró la mano de Kevin y se aferró a ella con fuerza.
La falta de sueño hacía que tuviera la cabeza extrañamentedespejada, y que se sintiera lista para pasar a la acción.
—Me alegro muchísimo de que estés aquí conmigo.
—Ya te dije que no me gusta que vuelvas a verla, ni que tengas que tratar con el