Estuvo más de una hora con Michael, y se sintió decepcionada al ver que Kevin no iba, como solía hacer, a tomar en brazos al niño y a jugar con él antes de que volviera a dormirse. Esos eran los mejores momentos, los que compartían con sencillez en familia; sin embargo, al tapar al niño con las mantas se recordó que él no podía dedicarles cada minuto que tuviera libre al niño y a ella.
Dejando al niño sequito y tranquilo, fue al cuarto de baño contiguo para refrescarse un poco. Después de lava