— No, no es tan fácil. Ahora también tengo que tener en cuenta a mi hijo.
—¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar para enfrentarte a ellos?
—Ya te he dicho que no puedo…
Él la interrumpió con un gesto de la mano.
—Si tuvieras los medios, ¿hasta dónde?
—Hasta el final, hasta donde hiciera falta. Pero eso no importa, porque no tengo los medios.
Kevin inhaló profundamente y la contempló con expresión solemne.
—Los tendrías, si estuvieras casada conmigo.
Laurent no contestó, incapaz de articular pal