Mundo ficciónIniciar sesión―¿Así nada más?
Asintió con la cabeza.
―¿No te molesta? Pensé que los querías ver arrodillados, pidiendo clemencia y besándote los pies.
―Vaya, ¿me lees la mente, mujer? Acabas de describir mis planes malignos ―Me ofreció una sonrisa arrogante.
―Derek ―Lo reprendí.
―Son tus padres, tus traumas. Tú decides que es lo mejor para ti y que te traerá más tranquilidad







