Mundo ficciónIniciar sesiónLos siguientes días fueron pacíficos, tranquilos. Bueno, no siempre. A veces (para no decir todos los días) hacíamos cosas para nada pacíficas. Con nuestras manos y bocas. Queríamos más, parecíamos unos avariciosos insaciables, pero no podíamos ir más lejos por mi estado de salud.
Lo veía contenerse y yo no quería eso, quería recibir todo lo que era capaz de darme y mi cuerpo reaccion&oacut







