Capítulo 46: Endeudada.
Era lunes por la mañana. Calculaba que debía ser como las ocho de la mañana. Sí el tránsito estaba de mi parte, lograría llegar a tiempo para descansar y después ir a la oficina.
El conductor no me dirigió la palabra en todo el trayecto, solo dejó un sándwich envuelto en plástico sobre mi regazo.
¿Qué debía decir después de haber tenido sexo con mi propio esposo?
Me limité a comer en silencio, siendo consciente de la nube lúgubre que rodeaba aquel ser. Lo último que quiero es sufrir un ac