Capítulo 28: Dilema.
Ambos estábamos en nuestros respectivos lado de la cama, en silencio, despiertos.
Después de sexo mezclado con odio e inexperiencia, ¿qué sigue? Acababa de permitir que el hombre que proclamé odiar y que me obligó a convertirme en una mujer casada, tomara mi virginidad.
―¿Es igual con las otras chicas?
―¿A qué te refieres?
―¿Llega a ser doloroso?
Mi zona intima palpitaba y sufría estragos tras el vacío del miembro de Derek.
―Algunas sí, otras no. Depende de la mujer ―Su mano fue a mi vientre,