Capítulo 146: Carcomido por los celos.
O eso creí.
El hombre lo vio venir y detuvo mi muslo con su mano, a un centímetro de mi objetivo. Con un simple empujón, bajó mi pierna.
―Te salía mejor hacer las cosas por las buenas ―Levantó su puño, apuntando directo a mi cara.
Cerré los ojos con fuerza, cruzando mis antebrazos frente al rostro. Apreté los dientes, preparándome para lo inevitable.
Escuché un golpe. Algo golpeando contra uno de los cubículos. Sin embargo, no sentí nada.
Abrí los ojos lentamente, encontrándome con el rostro fu