Mundo de ficçãoIniciar sessãoRespiré profundo.
―Está bien ―acepté―. Ahora duerme, por favor. Ya está amaneciendo y debes estar muy cansado.
―Tú también.
―Eso haré ―Traté de alejarme, pero no me soltó―. Pero no en esta posición. Me incomoda en el brazo.
Me dejó ir.
Era una pequeña mentira, una piadosa.
Él tenía que dormir. Yo también lo haría, pero después. Primer







