Mundo de ficçãoIniciar sessão―Relaja el cuerpo ―dijo y lo obedecí―¿Estás bien?
―Sí, estoy bien ―respondí en voz baja, avergonzada de mi propio deseo.
Debería estar insultandolo, golpeándolo. Le descubrí una amante, pero aquí estaba, ofreciéndome ante él. Porque no era capaz de enfrentarme a mi lujuria.
―Bien ―exhaló con fuerza, liberando tensión.
Supongo que estaba preocupado que lo rec







