160: El sacrificio valdrá la pena.
—¡Alan! —exclama Saúl, acabando con un humano mientras su corazón da un vuelco.
Alan escucha el grito, pero Aslan consigue tomar el control de su cuerpo, esquivando el arma de plata del humano. Luego Alan toma el arma de su mano y justo cuando va a acabarlo, este exhala su último aliento.
Saúl se acerca corriendo, jadeante, asustado.
—Estoy bien, amigo —dice Alan, palmeando su hombro.
Pero la batalla continúa cuando todos salen del asombro. Los humanos, aun sin ver bien, no se rinden. Y los cam