Rogelio y Emperatriz, enseguida se sumaron a ese momento de felicidad, se acercaron a Cándida y la abrazaron fuertemente, fue un momento realmente hermoso pero Rodolfo el abogado que aún se encontraba allí presente observando todo lo que estaba pasando, enseguida comentó:
— Bueno la verdad es que también me toma de sorpresa porque no sabía que Cándida estuviera embarazada, pero gracias a Dios que el juez decidió absolverte de toda culpa porque hubiera sido muy triste que hubieras tenido qu