Después de la lectura del testamento habían pasado varias semanas en las que Rosi había decidido permanecer encerrada en su habitación a consecuencia de la fuerte depresión por la que estaba pasando. No había podido hablar con Galeano, ya que Antonio vigilaba constantemente cada uno de sus pasos y ella por evitar que tomara una decisión drástica que le pudiera causar daño, prefería permanecer aislada de todo lo que tuviera que ver con él.
Su hija Alicia, había ido a visitarla varias veces, sin