Nuestra conversación fue interrumpida por el lobo que se encontraba furioso por mi intrusión, furioso ordena que maten a Asher pero Bastian lo impide, este cegado por la rabia de ver que ya el ya no estaba a su pies, corrió para atacarlo por la espalda.
Al ver mi oportunidad, la espada se tiñó de un rojo tan vibrante que hizo a los demás seguidores de nuestro enemigo huir llenos de terror. Cuando este se percató de mi presencia, ya era demasiado tarde, el filo del arma separó su cabeza de su cu