Una semana antes...
La tarde comenzaba a desvanecerse en sombras, y la luz de la habitación se volvía cada vez más tenue, dejando paso a la quietud de la noche que se colaba lentamente por las rendijas de la ventana. Takeshi estaba en su cuarto, frente al espejo, ajustándose la camisa con una precisión que rozaba la perfección. Cada movimiento, cada gesto, parecía medido y calculado, como si el vestirse fuera una forma de ordenarlo todo, un acto automático que lo ayudaba a calmar la tormenta in