Mundo de ficçãoIniciar sessãoCon dos zancadas, acortó la distancia entre ellos y la sujetó del brazo con fuerza, haciéndola soltar el cuchillo de inmediato.
—¿Qué demonios estabas pensando? —rugió, su voz fue un trueno en la estancia.
Fiorella jadeó, horrorizada por la agresividad de su tono y la intensidad con la que la miraba.
—Dante… ¿qué pasa? ¿Por qué me tratas así?
Su voz era un h







