27: Tenerte así.
Narra Fabiola.
—No pero esto tiene que ser de verdad una broma, ¿cierto? —inquiero, aturdida—. ¿Fiebre? Yo no siento que tengo...
En cuanto Aitana coloca una mano en mi frente, me estremezco completamente, pues parece sacada de la nevera. Y aquí es donde comienzo a sentir todos los malestares de una fiebre realmente alta.
Me tumbo en la cama y tomo las sabanas para arroparme. Diego no tarda en hacerlo también, y ruedo los ojos mientras comienzo a tiritar.
De verdad tiene que ser una m*****a