Una hora después, mientras Nita correteaba a Shiry por el jardín ya seguro con el estanque cercado (Tristan realmente logró que construyeran eso muy rápido), la reina estaba haciendo todo lo posible para conseguir que el rey levante su trasero de su nuevo trono, la silla de ruedas, pero incluso con las amenazas que pudo o no pudo haber hecho Neid él seguía poniendo poco entusiasmo al respecto.
—¡Vamos! Esto no va a funcionar si no pones más entusiasmo —reclamó ella por enésima vez, jalando sus