Sus ojos se ampliaron enormemente y trató de apartarlo de inmediato, sorprendiéndose cuando en serio su empujón surtió efecto alejándolo de ella incluso siendo él mucho más fuerte.
—¡¿Qué crees que estás haciendo?! —chilló limpiándose la boca—. ¡Y justo cuando pensé que tanto alcohol te volvía inofensivo! —Escupió al piso—. Debí saber que no tardarías en tratar de forzarme otra vez.
—No estoy tratando de forzarte —dijo él, con calma—. Estoy tratando de compensarte… —murmuró lentamente, como