Desde que conocí a Solange, actúo como un inmaduro, eso de pegar gritos en una plaza quizás lo hubiese hecho siendo un adolescente, pero estoy aquí después de cuatro décadas viviendo la vida que no viví hace más de veinte años, pero no me avergüenzo, como dice mi amigo Antony " el amor no tiene edad" mientras tenga vida voy aprovechar esta nueva oportunidad que se me está brindando.
En el pueblo, preguntando por un restaurante nos condujeron a uno que está en el centro, dónde están