Solange no me quita la mirada, yo me siento perdido, la licenciada se nota que tiene rato tomando.
—Señor Alcázar, me gustaría que me acompañe a la mesa, estoy con unos colegas y precisamente estoy hablando de su caso, por favor quisiera que lo conocieran.
Yo sé que eso es una excusa para que yo me levante de la mesa y así ella pueda hablar conmigo, pero qué hago, tampoco puedo decirle que no, eso sería muy descortés de mi parte.
—¿Me acompaña profesor?
—Sí, por supuest