Marena:
Cuando descubrí que era una latente, la razón por la que más sufrí, fue pensar en que jamás lograría sentir la intensidad de un vínculo de pareja.
Son pasionales, intensos, irracionales, te encienden un deseo insano por la persona a la que te ata, con ese ser especial todo es más intenso, más vivido. Y yo simplemente no podría vivir eso, o eso es lo que se creyó toda la vida de los latentes, teoría que cayó al piso cuando algunos sobrenaturales encontraron pareja en el mundo humano.