Después de desayunar volvimos a recorrer varias tiendas, hasta que en una vi un vestido fabuloso, era tal y como lo buscábamos Elvi y yo, entramos en esa tienda, me lo probé, me encantaba como me quedaba, me lo quite después de recibir la aprobación de Elvi, me puse mi ropa y fuimos a pagarlo.
Compramos unos accesorios y unos zapatos de tacón, de regreso a la casa una niña me entrego un pequeñito ramo de flores silvestres, le sonreí y agradecí, al llegar a la casa me senté totalmente cansada e