Los nervios se apoderaron de ella, no sabía si se había molestado por haber venido sin avisar o quizás algo había sucedido con su cita y eso lo tenía de malas.
-¿A dónde me llevas?, preguntó pero no obtuvo respuesta.
Siguieron avanzando, sus pasos eran apresurados, como si alguien los estuviera persiguiendo pero eso estaba lejos de ser así.
Llegaron a una especie de cabaña muy bien iluminada.
-¿Que es este lugar?, ¿por qué me has traído hasta aquí?, preguntó ella.
Max comenzó a revisar los cajon