Hannah estaba tan molesta que no se atrevió a mirarlo a la cara. Se sirvió algo de café para luego marchar hacia su habitación mientras Max observaba disimuladamente su reacción.
-¿Estás bien?, preguntó con una sonrisa ladina.
-Me siento excelente, no quiero que llames a ningún médico.
-De acuerdo, dijo él mientras se divertía al verla molesta.
Hannah no podía quedarse con la rabia, antes de alejarse de él no pudo soportar e hizo un comentario de lo ocurrido.
-Deberías avisar cuando traes visita