Capítulo 39: Podrá ser Difícil, pero no Imposible
La semana pasó en un borrón, los días pasaron sin saber de Alinor y me atormenta el no saber. Lo único que me calma es correr entre medio de los árboles. Me gusta sentir el frío en mi pelaje, aumentar la velocidad hasta sentir que vuelo y no me detengo hasta agotarme. La manada se ha acoplado en el bosque, sin embargo, se ven decaídos y cuando me ven intentan sonreír para no preocuparme. Al llegar a un pequeño estanque, vuelvo a mi cuerpo y me acuesto desnudo en la grama. El cielo está oscuro, e